El Hombre y La Sombra
Siempre ha sido por amor,
pues el amor es aquella fuerza unida a la vida, jamás entonces el amor ha sido
un sentimiento, pues bajo esta condición de sentimiento todos los sentimientos trascienden.
Con la fuerza única habitual que expresan mis palabras me encuentro de nuevo en
la resonancia del ahora. Pues este momento trasciende todos los momentos, y en
si se plasma en tiempo y espacio como letra y verbo. En esencia, trasciende la condición
que caracteriza a la persona y es más bien el eco del todo, desembocado en la
prosa del espíritu, por ende la vida sigue su curso natural.
Que irónico que en estos
momentos todo las imposibilidades se jueguen como lo único posible y lo
posible y natural de la armonía sea más que una idealización utópica.
El mundo ha vuelto su atención
a la materia, y ha descendido su conciencia al grado tal que no se ha dado
cuenta que la materia ha consumido su lado espiritual. El espíritu es la
esencia de todo, por tanto sin espíritu no hay coherencia; y esta incoherencia
que habita con el mundo es la causante de que la ilusión se viva como absoluta.
En el paso de lo absurdo, la vertiente es del olvido, pues queda de todos nosotros la
responsabilidad de encontrarnos con aquello que nos enaltece, y es el ultimo propósito
de todas las experiencias llegar al 4to estado mental, conocido como Gnosis,
Nirvana o la aniquilación de la ilusión de maya. Los maestros lo han
promulgado, nuestra esencia y su esencia es una, todo se vuelve al unisonó. A
esa gran coherencia que consideramos como ideal pero en si es nuestra más pura
naturaleza, con ella llega la armonía y la paz.
Siempre ha sido por amor,
siempre ha sido este hecho, el verbo de la verdad. La pureza divina en cada uno
de nosotros que entiende más allá del momento que trasciende. La que sobrevive
toda trascendencia, pues las herramientas siempre han estado presentes en
nuestros corazones. Así como una gran paradoja de verdad se expresa de manera única
y creativa y trasciende su mensaje a través del eco del todo. Pues la verdad es
la verdad, la naturaleza inherente en todos nosotros, la que nos ubica en
tiempo y espacio en estos momentos en la plenitud del ahora, concluye en nosotros, se expresa a traves de nuestra responsabilidad de libertad. Pues el hombre libre es aquel quien en su existencia es vital, devolver el regalo de la vida a los demas, sin ello la vida seria una equivocacion. Pues de esto se trata, de enmendar nuestros errores, cultivar nuestros corazones y enaltecer la cociencia al don natural de la vida.
Somos esa gran respuesta, siempre la hemos sido, aunque no parezca, aunque a veces creamos que no tenemos los fundamentos. En esa pretencion de ser lo que no somos, el olvido se apodera de la mente y la ilusion se juega como si fuese norma. Les digo que la unica norma es la libertad y la libertad nos hace responsable de consechar nuestra fuerza para encontrar la pureza que nos sostiene aun asi estando equivocados. Esta es la vida, el hombre y la sombra, sus siluetas y experiencias que lo hacen unico y verdadero. Mas alla de las adversidades se encuentran las verdadades plasmadas en el vida. La sombra solo juega a ser sombra y ningun poder tiene sobre nuestros corazones iluminados.
Los simbolos siempre han estado con nosotros en las ideas, y esas ideas descienden a este nivel con el proposito que reconozcamos en nosotros mismos los arquetipos divinos que nos componen como seres espirituales en experiencia humana. Esta en todos lados, en toda religion exoterica, se encuentra un significado esoterico muy real y palpable. Asi el hombre se acerca a la idea, idonea de su concepcion divina y parte de la sombra ilusa del mundo de maya.
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