El Aposento de la Alquimia
Aquí en medio de la ciudad,
en este lugar en donde una vez
me vi alcanzado por el ocio y la ilusión.
Este el lugar de las ideas y las nociones
en donde nos desaparecemos de la existencia,
intercambiándola por sabores.
Aquí he nacido de mis errores,
me he hecho el pan de la vida,
el ungüento del alma y el azar de las carcajadas.
Soy dueño de mis verdades,
sabio de mis silencios,
y esclavo de nada.
Conquiste la ilusión el día de la vida,
donde la realidad se volvió en un suspiro,
la epifanía llego a realizarse.
Este es lugar de siempre,
en donde ame sin cesar a la vida
y me volví uno con ella.
Aparecí vivo entre la atenuación de la fuerza,
me volví ella y yo. Así vuelvo al Espíritu digno
acompañado de mis experiencias,
Entre triunfos y derrotas, vivo, lucido y valiente.
El aposento de mi alma es amor,
en donde descansa la gran alquimia del Espíritu.
Este es el lugar de siempre,
en donde amo sin cesar a la vida,
me he vuelto uno con ella.
Aquí nací del triunfo,
me hecho el silencio
y el ungüento del alma.
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