Principio y Fin
Y ahí queda, ahí quedan las mentiras del sabor; en el tren veloz de la emoción, sin mirar atrás se ha pasado la estación de la vida en donde todo con quietud se observa. Es esta oscuridad que se confunde muchas veces con maldad, realmente es una simple e infinita herramienta. Son los sabores, la música de la vida, las experiencias son la alquimia del crecer. Jamás y nunca fueron proporcionadas para amarrarse a ellas eternamente, solo están con el fin de entenderse.
Es que la vida es un camino que se empieza a recorrer el día en que se pierde el apego y el coloreo; más bien es una improvisación correcta que se deja llevar de la mano de la intuición, pues la flor nunca analiza florecer, ni un niño crece a manos de la casualidad. Es una gran fiesta, ese es el simple y mero hecho que la vida se deleita de la nada y del todo y se complace con la esencia que es ser.
Muy ironico que el paso de la realidad sea tan sutil, nada de amargo herman@s, nada de casual el hecho de vivir, nacer y morir. En ese orden en específico, es un acto perpetuo de suma quietud que entrelaza a todos los movimientos. La vida es una eterna poesía que nace de la sonrisa inocente de un niño. Si me preguntan esa es la más absoluta de las reverencias y la más seria de las disposiciones a ser libre, la inocencia del alma.
Aquí frente al espejo que dibuja este lienzo me expreso con la más intensa de las sencilleces, después de los sabores no hay más sabor , solo la pureza de la luz que le cede el paso a todo. Aquí no hay confusiones, he aquí el más largo tramo deshecho por la existencia y el sencillo arte de ser. El gran atrevimiento de estar vivo y pronunciar de una manera finita la grandeza que tiene la inefable poesía, Dios. En realidad no existen los jamás y los nunca, en realidad la erradicación comienza en donde la armas ya no sirven para nada. Pues no hay más absoluto que la paz, la verdad, la inteligencia y la sabiduría que toda descansa en armonia.
Todo ha llegado al principio y la nada a su fin....

Comentarios
Publicar un comentario